Árboles en Montículos, con el Método Hugelkultur: La Experiencia en Nuestro Agroecosistema
En esta publicación explicaremos el proceso para establecer árboles frutales en nuestro Agroecosistema Tropical utilizando el método Hugelkultur. Se comparten los conocimientos que se adquirieron durante el proceso. Esperamos que sea de utilidad para tu proyecto.
Nain Peralta-Antonio
8/26/2024


El método Hugelkultur
Para el establecimiento de árboles en nuestro agroecosistema tropical nos basamos en el método Hugelkultur. Como antecedentes, es importante mencionar que, algunos países europeos, como Alemania, Austria y Suiza, desarrollaron un método para mejorar la fertilidad del suelo. Este método consiste en utilizar madera y restos vegetales que se mezclan con el suelo y forman un montículo o una pequeña colina. El origen de la palabra Hugelkultur es alemán y significa "cultivo de colina". Posterior a los construcción de este espacio se procede a la producción de Vegetales. El método Hugelkultur fue popularizado fuera de Europa gracias a las publicaciones del permacultor Sepp Holzer, en los años 90.
Para explicarlo de forma simple, proceso es el siguiente:
Seleccionar una parte del terreno.
Realizar una excavación del tamaño deseado, en profundidad, longitud y anchura. Eso dependerá de la especie de vegetal y el número de plantas que se desea establecer.
En la parte más profunda, se depositan los residuos vegetales leñosos de mayor diámetro y de más lenta degradación. Por ejemplo, tallos y ramas gruesas de árboles.
En la segunda capa o segundo estrato, se depositan residuos leñosos con diámetro intermedio, que tengan una velocidad de degradación intermedia. Por ejemplo, las ramas menos gruesas.
En la tercera capa o tercer estrato, se depositan residuos vegetales no leñosos y de fácil descomposición. Por ejemplo, residuos de cosechas, hojas de árboles o residuos domésticos.
Para finalizar, se coloca el suelo que se extrajo de la excavación inicial. Es importante mencionar que entre los diferentes estratos se puede esparcir pequeñas cantidades de suelo.
Proceder con la siembra del vegetal deseado.
¿Cuándo utilizar el método de montículos para establecer árboles?
El método antes mencionado puede ser utilizado en cualquier ambiente, topografía de terreno o tipo de suelo, sin embargo, las actividades y los materiales que se requieren para su implementación puede limitar su uso para ciertas condiciones. Para que esto se entienda mejor, es importante mencionar que, la forma tradicional del establecer un árbol es la siguiente: 1) seleccionar un espacio dentro del terreno; 2) excavar una cepa con dimensiones aproximadas de 50 x 50 centímetros de diámetro y profundidad; 3) se adiciona algún fertilizante o materia orgánica en el fondo de la cepa; 4) se agrega una capa suelo, se deposita el árbol y se adiciona el suelo restante hasta cubrir las raíces de la planta.
Cuando se requiere establecer una gran extensión de terreno, el método tradicional de siembra es la mejor opción. Por ejemplo, utilizar distanciamiento entre árboles de 8 x 8 metros, 8 x 4 metros, 4 x 4 metros y 4 x 2 metros, esto implica que, para una hectárea, se deben realizar 156, 312, 625 y 1250 cepas o excavaciones. La inversión de tiempo y de dinero aumenta, a medida que se incrementa la extensión de terreno en que se establecerán árboles. La ventaja de este método es que, si la topografía y el tipo de suelo permiten, toda la actividad de excavación se puede realizar utilizando maquinaria agrícola.
El método de montículos, implica una mayor inversión de tiempo, dinero e insumos para su implementación, estas características se convierte en su principal desventaja.
Es importante mencionar las ventajas que otorga el método de montículos.
La primera ventaja es que, se aprovechan los residuos orgánicos locales como una fuente de nutrición sin la necesidad de realizar un composteo de los mismos. Para aclarar mejor esto, es importante mencionar que, para nutrir a las plantas con algún tipo de abono orgánico, los residuos vegetales y estiércoles deben pasar por un proceso de degradación. A este proceso se le conoce como composteo y lo pueden realizar, exclusivamente los microorganismos del suelo, o bien, microorganismos en conjunto con lombrices de tierra, en ambientes controlados. El proceso de composteo puede durar entre 20 días y más de dos meses, este tiempo dependerá del tamaño de la partícula utilizada, de la humedad y de la temperatura ambiental. Con el método de montículo, no es necesario esperar el tiempo de composteo, ya que, las plantas se establecen en dicho montículo y durante el crecimiento de la planta, simultáneamente ocurre el proceso de degradación de los residuos orgánicos.
La segunda ventaja, se relaciona con la actividad biológica del suelo. La materia orgánica que se suministra al suelo aumenta la población de lombrices de tierra, lo que a su vez, incrementa el número de galerías en diferentes profundidades del suelo, en consecuencia, hay mayor aireación, un mejor drenaje y la planta requiere destinar menos energía para lograr buen sistema radicular. El incremento en la diversidad y el número de microorganismos edáficos, como hongos, bacterias y actinomicetos, se refleja en una rápida descomposición de residuos vegetales y una mayor velocidad de mineralización, en consecuencia, hay una mayor disponibilidad de nutrientes para las plantas.
La tercera ventaja es que, aumenta la retención de humedad en el suelo.
La cuarta ventaja es que, al establecer la planta por arriba del nivel del suelo, se reduce la posibilidad de que ocurran eventos de inundación y la planta sufra una condición de anoxia, es decir, que falte oxígeno para las raíces.
Considerando lo anterior, podemos mencionar que, el método de montículo es viable utilizarlo cuando se establecerán pocos árboles, se recomienda principalmente para áreas donde existe limitación en el suministro de agua, áreas donde el suelo es pedregoso, en suelos de baja fertilidad, asimismo, en áreas que se inundan.
Proceso de establecimiento de árboles
Nuestra experiencia en el establecimiento de árboles mediante el método Hugelkultur o método de colina, era nulo. Por lo tanto, tuvimos la oportunidad de adquirir conocimientos durante el proceso. El establecimiento de los árboles en nuestro agroecosistema fue lento, todas las actividades se realizaron de forma manual, utilizando herramientas de construcción. El periodo de establecimiento de árboles fue a finales del invierno y principios de la primavera, en esta época, se presentan precipitaciones mínimas, por lo tanto, el suelo casi siempre está seco. La actividad más difícil de realizar fue la excavación, ya que, el suelo es de textura arcillosa.
El método de colina, considera el uso de residuos de leñosos, sin embargo, en nuestro espacio no disponíamos de suficientes residuos de madera, por lo tanto, utilizamos los residuos vegetales disponibles en el lugar y en el hogar. Para favorecer la degradación de los residuos vegetales en algunas cepas utilizamos microorganismos eficientes autóctonos.
A continuación se explica las diferentes etapas del proceso de establecimiento de los árboles.
Se realizó la excavación de las cepas. Los primeros árboles que se establecieron fueron los cítricos. Para estas primeras plantas, utilizamos las cepas de mayor diámetro y menor profundidad, las medidas fueron 1 metro por 0.2 metros. Los últimos árboles que establecimos en montículo fueron los mangos, en este caso, utilizamos cepas de 0.8 metros de diámetro por 0.3 metros de profundidad. Algo que se debe destacar es que, los diferentes estratos del suelo se deben separar, pues, al momento de reincorporar el suelo a la cepa, primero se depositará el estrato más superficial, que se caracteriza por presentar una mayor fertilidad en comparación con el suelo obtenido de la parte más profunda.
Se depositaron los residuos vegetales en función del tamaño. Solo para los primeros árboles dispusimos de material leñoso. Para el estrato más profundo, los residuos más gruesos y de más lenta descomposición correspondieron a restos de ramas de árboles de frutales y madera de pino desechadas de actividades de construcción. Para los últimos árboles, en la parte más profunda del suelo, colocamos residuos de tallo de caña de azúcar.
En cuanto al segundo estrato, en los primeros árboles establecidos, se utilizaron tallos de la planta de caña de azúcar. Sin embargo, para los últimos árboles que se establecieron, el segundo estrato consistió de residuos de arvenses pertenecientes a especies de gramíneas. Antes de colocar el segundo estrato de residuos vegetales, se colocó una estaca o madera delgada, de aproximadamente 1.5 metros, con la finalidad de que sirva de sosten para el árbol recien plantado y evite que sea dañado por las rafagas de viento.
Para el tercer estrato, se utilizaron residuos de arvenses que fueron eliminadas durante las actividades de poda o chapeo. En las parte más cercano a la superficie se utilizaron residuos en estado fresco o recientemente cortados.
Posterior al tercer estrato, se colocó una capa de suelo, con un espesor aproximado de 10 centímetros. Sobre está capa se depositó el árbol. La parte del cepellón, se arropó con pasto y posteriormente se agregó el suelo restante hasta formar el montículo.
En la parte superior del montículo se acondicionó una parte plana para agregar el agua de riego. Inmediatamente después del establecimiento de los árboles, las plantas fueron regadas con una mezcla de agua y microorganismos eficientes preparados a través de una fermentación anaeróbica facultativa. La proporción fue un litro de microorganismos eficientes por cada nueve litros de agua. A cada árbol se le agregó alrededor de 20 litros de la mezcla.
Aprendizaje
El proceso para establecer un árbol a través del método de montículo requiere una inversión de tiempo, que es alrededor de tres horas por árbol. Con las dimensiones de cepas utilizadas y una altura final del montículo de 0.5 metros, se requiere alrededor de 40 kg de materia orgánica en estado fresco por cada árbol establecido. Las inundaciones ocasionadas por lluvias intensas durante agosto de 2024, revelaron que, el establecimiento en montículos fue eficaz contra inundaciones, ya que, ninguno de los árboles frutales establecidos con este método han presentado síntomas de enfermedades o anoxia, contrario a otras plantas que se establecieron a nivel de suelo, que han presentado caída de hojas e incluso algunas no sobrevivieron.


















