Distribución de Árboles en Nuestro Agroecosistema

Hola, en esta publicación te compartiremos nuestra experiencia al momento de diseñar nuestro agroecosistema. Espero que la información sea de utilidad para tí.

Nain Peralta-Antonio

8/18/2024

¿Qué es un agroecosistema?

Para iniciar, vamos a explicar la diferencia entre un huerto y un agroecosistema. Tanto un huerto como un agroecosistema, son espacios gestionados por los humanos. El huerto es un área de producción agrícola más simple, está enfocado exclusivamente en la producción de vegetales, regularmente, se centra en las hortalizas y otros cultivos anuales. Un cultivo anual es aquel, cuya cosecha se realiza a más tardar un año posterior a su establecimiento. Otra característica del huerto es que, la producción se destina principalmente para el autoconsumo.

El agroecosistema es un espacio más complejo que un huerto, ya que, puede tener varios enfoques e incluir la parte agrícola, pecuaria y acuícola. Por esta complejidad, se requiere más conocimiento técnico y planeación de las actividades. Con respecto a la parte agrícola, se puede considerar una gran variedad de especies vegetales, ya sean, hortalizas, árboles frutales, árboles maderables, plantas medicinales y plantas aromáticas. Estos vegetales se pueden establecer de diferentes formas. Una alternativa es como monocultivo, es decir, en un espacio, se siembra un solo tipo de plantas. Otra alternativa es en sistemas de rotación de cultivos, esto significa que, en un espacio, se realiza el establecimiento de un tipo de planta, próximo a la cosecha o, inmediatamente después de la cosecha, en ese mismo espacio de terreno, se establece otra especie de planta; esto se repite varias en el año. La tercera alternativa es el multicultivo, policultivo o también conocido como, cultivos asociados. Esto significa que, en un área de terreno, se siembran simultáneamente más de una especie vegetal. Otras cuestiones que se consideran en un agroecosistema incluyen las prácticas avanzadas de manejo de suelos, el control de plagas y enfermedades, la fertilización y sistemas de riego. Dependiendo del espacio del agroecosistema se pueden incluir proyectos pecuarios, esto se refiere a la producción intensiva de animales como, aves, cabras o puercos. También se puede considerar proyectos acuícolas, para la cría de peces o camarones. Los residuos obtenidos del sector agrícola, pecuario y acuícola se pueden aprovechar para la fertilización de cultivos, para la producción de abonos orgánicos y la elaboración de bioplaguicidas.

Espacio para el agroecosistema

El espacio en que establecimos nuestro agroecosistema se adquirió en diciembre de 2021. Este lugar corresponde a un proyecto inmobiliario dedicado a la construcción de viviendas. El área que disponemos es de 840 metros cuadrados. Durante los 17 meses posteriores a la adquisición, el terreno no se utilizó en nada y tomando en cuenta que, no tenemos planeado construir a corto plazo, decidimos aprovechar el espacio para implementar un agroecosistema. Hay varias razones que nos motivó a implementar el agroecosistema, sin embargo, mencionaré las cuatro que considero más relevantes: producción de nuestros propios alimentos, incremento de la plusvalia de la propiedad, convivencia familiar y, actividad física al aire libre.

En nuestra publicación

se mencionan los primeros criterios que se deben considerar al diseñar un área de producción agrícola. Estos criterios son: el área destinada a la vivienda, la exposición a la luz solar, la exposición a vientos, las características del suelo y la topografía del terreno. Nuestro agroecosistema se ubica en una región tropical, a menos de 20 km de la costa. La época de vientos es de noviembre a abril, en este periodo se presentan rachas de viento que pueden superar los 80 kilómetros por hora. En esta región, anualmente se precipita en promedio entre 1400 y 1700 milímetros de lluvia. En cuanto a la topografía, el terreno es plano, además, el suelo es de textura arcillosa. Lo que inicialmente desconocíamos era, hasta qué punto se podía inundar el terreno.

Selección de cultivos perennes

Para la selección de los vegetales es importante considerar dos aspectos principales. El primero es el clima y lo segundo es el suelo. Nosotros nos ubicamos en un ambiente tropical, para esta condición, hay muchas especies adaptables. Solo por mencionar algunos, dentro la clasificación de árboles frutales, se encuentran, los mangos, cítricos, chicozapote, mamey, guanábana, cocotero, yaca, nance, ciruelas tropicales de la familia Spondias y aguacates de la raza antillana.

Nuestra familia es amante a las frutas, por lo tanto, los árboles frutales tenían que ser considerado en nuestra planeación. Otras opciones que pueden complementar a los árboles frutales, son los frutales semiperennes, para la región tropical, los más comunes son, la piña, el plátano o banano, la papaya y la pitahaya.

En nuestro caso, al momento de diseñar el agroecosistema, inicialmente solo nos enfocamos en especies perennes, es decir, nuestro principal enfoque fueron los árboles frutales. Dimos prioridad a definir la ubicación de frutales, ya que, son las especies que permanecerán permanentes en el sitio donde se establezcan. Si erróneamente establecemos árboles en el área que le corresponde a la vivienda, tendremos que eliminar a ese árbol en el futuro, en consecuencia, perderemos toda nuestra inversión de tiempo y dinero dedicado a ese árbol.

Distribución de los frutales en el agroecosistema

Para nuestro agroecosistema, decidimos establecer los siguientes árboles frutales, cinco variedades de mango, dos variedades de naranjas, dos varieades de mandarinas, cuatro tipos de ciruelos tropicales y dos variedades de aguacates de la raza antillana. Otro árbol no frutal que decidimos establecer fue, la Erythrina coralloides, este árbol se conoce comúnmente como zompantle, pemuche, colorín, machete o espadín. En nuestro caso, su uso es alimenticio. Se reproduce fácilmente, de forma vegetativa, se siembran partes de ramas o de tallos. Se puede consumir tanto los brotes tiernos, como las flores.

En ambientes tropicales, es común que los árboles alcancen un gran tamaño, por ejemplo, árboles de mango de más de 20 años, pueden alcanzar una altura y un diámetro de copa superior a 20 metros, es decir, un solo árbol puede cubrir fácilmente un área de 200 metros cuadrados. Por esta característica, anteriormente, los árboles se establecían con un gran distanciamiento, por ejemplo, a cada 10 o 20 metros. A medida que avanzaron las tecnologías agrícolas, se demostró que, la distancia entre árboles se puede reducir, sin embargo, es necesario que continuamente se realicen prácticas de poda.

Para decidir la distribución de los árboles en nuestro agroecosistema, el espacio total se distribuyó en dos partes iguales, cada uno de 240 metros cuadros, pensando en que, en el futuro, se construirá una vivienda en cada división. De igual forma, se consideraron las posibles entradas. Los árboles se establecieron en las partes periféricas de la vivienda, siendo un total de 22 árboles. La distancia entre árboles frutales fue de 2.5 metros. El espacio entre los árboles y la vivienda fue de un metro, mientras que, el espacio entre árboles frutales y la limite del terreno fue de 3 metros.

Para seleccionar nuestros árboles nos basamos en tres criterios. El primero es el gusto por la fruta. El segundo criterio es la época de producción, por ejemplo, en la región geográfica en que vivimos, entre enero y febrero, se cosechan algunas variedades de mandarinas. La segunda fruta serán los ciruelos tropicales, entre abril y mayo, se cosechan diferentes tipos de ciruelos que presentan una gran variedad de apariencia física y sabores. Entre mayo y agosto, se cosechan los mangos, en nuestro caso, seleccionamos variedades precoces, intermedias y variedades tardías, con eso aseguramos la cosecha de frutos por varios meses. Entre julio y finales de agosto, se cosechan aguacates de la raza antillana, igual que las frutas anteriores, hay variedades que se cosechan en diferentes meses, con diferentes características físicas y sabores. Para algunas variedades de naranjas la cosecha inicia entre octubre y diciembre, mientras que, los limones, pueden producir durante todo el año. En el caso del árbol de Erythrina coralloides , el producto de interés para nosotros es el brote tierno, por lo tanto, fue el primer árbol del que obtuvimos cosecha, en menos de seis meses posteriores a la siembra. La situación con los frutales es diferente, ya que para obtener la primera cosecha, a partir del establecimiento deben transcurrir entre dos y tres años. Es importante mencionar que los árboles que se establezcan deben proceder de injertos. Si te utilizar plantas obtenidas directamente de la semilla, se tiene que esperar al menos seis años para iniciar la cosecha de frutos. El tercer criterio que tomamos en cuenta fue la parte ambiental. Desconocíamos la condición del terreno durante la época de lluvia, por lo tanto, consideramos árboles que tienen cierta resistencia a enfermedades provocadas por hongos o bacterias. De los árboles que seleccionamos, los más susceptibles son los aguacates, por esa razón, solo establecimos dos árboles. Además, para su establecimiento utilizamos bancales elevados. Este proceso de establecimiento de árboles lo abordaremos en otra publicación.

Conclusiones

El proceso para la creación de un agroecosistema es lento y tiene cierta complejidad durante su planeación, por lo tanto, esperamos que la información que compartimos sea útil para tu emprendimiento. Agradecemos que dejes tus comentarios, dudas o aportes de mejora.

Un fraternal abrazo y hasta la próxima

Imagen de Irina en Pixabay